“Aquellos días felices II” continua la exploración a los recuerdos de la infancia y manifiesta un simbolismo subjetivo en el que la experiencia del arte se construye a partir del propio mundo.
La recuperación del pasado a través de las fotografías familiares, da a conocer un modos de ver y representar el escenario infantil . Espacio recobrado y significado mediante la obra , que invita al espectador a contemplar y sumergirse en sus propias evocaciones.
En el aspecto técnico adquiere predominio la mancha y la fragmentación.
La manipulación de los materiales se presenta como una fluida relación entre la fotografía, la transferencia y la pintura.